Wednesday, March 20, 2013

Monarca de sensualidad

Lo primero que ocupó mi mente fue un incontrolable deseo de deslizar mi mano sobre esa zona áspera que me prometía caricias dulcemente rudas.  Anhelé acercarme y examinar detenidamente los destellos rubios y rojizos que jugaban a escondite en un mar color café.  Me seducía su abundancia y uniformidad.  Ansié desesperadamente sentir su cosquilleo atravesar con picardía el largo de mi cuerpo, que me provocara con su pasada una serie de carcajadas lujuriosas y llenas de deseo.  Codicié, con un ardor nunca antes experimentado, la cercanía a tan exquisita criatura.  Criatura por que en ese instante me encontré convencida que no carecía de vida.

Me provocaba.  Me tentaba.  Me llamaba.  

Mi reflexión fue bruscamente interrumpida por una mirada de desconcierto, proveniente del dueño de mi objeto de admiración.  Se me hizo obvio que, aunque el aun lo desconocía, los papeles habían sido invertidos y el que una vez fue amo se encontraba prisionero a ese animal feroz.

Radiaba su masculinidad y sensualidad.  

Reclamando su lugar legítimo, reconocimos como nuevo rey una majestuosa barba, culpable además de causar aceleradas palpitaciones y una recurrente debilitación en las rodillas.   

¡Que vivan las barbas, reyes del universo!



2 comments:

  1. Beards really do rule the world. Every man looks better & sexier with a beard :)

    ReplyDelete
  2. Beards really do rule the world. Every man looks better & sexier with a beard :)

    ReplyDelete