Caminaba.
Respiraba.
Pensaba.
Sudaba.
Me paraste en seco.
Tus ojos.
Tu sonrisa.
Tu sonrisa.
Destrozaste mi alma.
Gozaste tu cruel victoria,
alimentaste tu vil ego.
Me convertiste en víctima,
presa de tu mirada.
Algo me dice que no podré triunfar,
de tu mirada jamás podré escapar.
El mañana traerá tus ojos
y, con ellos, el fin de mi sanidad.
Por: Melissa Mercado
Desirée González
Por: Melissa Mercado
Desirée González

Increíble! Loving your duet poetry!
ReplyDelete